
La posibilidad de viajar al espacio ha fascinado a la humanidad desde el principio de los tiempos. Ya en el año 1860, Julio Verne imaginó un viaje a la Luna, mientras que el popular reportero Tintín la alcanzaba en 1954. A partir de 1950, los avances de la ciencia y la técnica, la exploración del espacio por parte de la Unión Soviética y de los Estados Unidos, así como la apuesta del sector audiovisual por el género de la ciencia ficción, hicieron que la industria del juguete reflejase este mundo espacial. Además, la generalización del plástico permitió abaratar los costes de los juguetes y crearlos con formas inspiradas en los vehículos que viajaban al espacio.
En este ámbito encontramos astronautas, naves, cohetes, y también vehículos imaginarios, como platillos volantes o escúteres del espacio, además de robots. Destaca el robot desmontable fabricado por Lemssa en Barcelona en 1965 y del que hay una réplica en la actual fachada del Museo. En la escalera de acceso al Museo también encontraréis expuesta una reproducción de la robot María, uno de los personajes de la película Metrópolis (1927), de Fritz Lang.
2024 Museo del Juguete de Cataluña –